Sé que hay cansancio y desconfianza: promesas incumplidas, peleas internas, la sensación de que nada cambia. Yo también lo siento muchas veces. Pero no votar no castiga “a los de arriba”, sino que deja el camino libre a quienes aprovechan la abstención para recortar derechos y ampliar desigualdades. Votar no es la única forma de hacer política, pero sigue siendo una herramienta clave para frenar retrocesos y abrir espacio a políticas más justas desde la izquierda.
Este blog, “Urna Abierta”, es el lugar donde iré desgranando argumentos, datos y opiniones sobre por qué es importante votar a la izquierda en las próximas elecciones. Mi intención es ayudarte —y ayudarme— a poner orden en las dudas, en el enfado y en la esperanza, y transformarlos en una decisión concreta el día de la votación. No vengo a decirte a quién tienes que votar, pero sí a recordarte que elegir participar es no regalarle tu silencio a quienes prefieren una ciudadanía desmovilizada. Porque una urna vacía nunca es neutral: casi siempre significa que la izquierda se ha quedado fuera.
