sábado, 9 de mayo de 2026

 PP y Vox, dos caras de la misma moneda (2): Sanidad en laUCI

Ante una posible pérdida de la mayoría absoluta del PP, muchos se preguntan si un pacto con Vox cambiaría este rumbo. La realidad, sin embargo, apunta a un continuismo reforzado. Vox no defiende el sistema público como eje central; su programa sanitario coincide con el del PP en la profundización de la colaboración público-privada.

La sanidad pública andaluza, antaño joya de la corona de nuestro bienestar, se encuentra hoy en un estado de emergencia bajo la gestión del Partido Popular. La hoja de ruta de Juanma Moreno Bonilla no ha sido la del refuerzo, sino la de un calculado trasvase de gestión y financiación hacia el sector privado. Lo que para la ciudadanía es un derecho fundamental, para San Telmo parece ser una oportunidad de mercado.

Desde 2019, hemos asistido a una estrategia de infrafinanciación y abandono de los servicios públicos que empuja irremediablemente a la ciudadanía hacia los seguros privados. Los datos no mienten: a finales de 2025, Andalucía presentaba una situación de fuerte tensión con más de un millón de pacientes en listas de espera entre intervenciones quirúrgicas y consultas especialistas.

Lejos de fortalecer el sistema, el Gobierno del PP ha optado por:

  • Externalizaciones masivas: Se ha fomentado la derivación de recursos hacia empresas privadas para limpieza, laboratorios y transporte sanitario.
  • Apertura de la Primaria al mercado: La Junta llegó a plantear una orden que ponía precio a las consultas de Atención Primaria, abriendo la puerta a entregar nuestros centros de salud a manos privadas.
  • Uso del corto plazo como trampa: Se han priorizado parches y derivaciones externas que, aunque alivian momentáneamente la presión, no corrigen las causas estructurales y debilitan la capacidad pública propia.

Esta política de "administración del deterioro" ha provocado que la espera quirúrgica media en Andalucía esté claramente por encima de la media nacional.

Un pacto entre ambas formaciones no supondría un freno a la privatización, sino que la empujaría hacia un marco más restrictivo. Los cambios serían mayoritariamente formales y simbólicos:

  1. Misma matriz privatizadora: Se mantendría la lógica de derivar recursos a la privada para "reducir listas", algo que ambos comparten.
  2. Discurso de "eficiencia" y "libertad": Vox añadiría una capa de retórica contra el "gasto superfluo", pero sin revertir el desmantelamiento de lo público.
  3. Acceso condicionado: El cambio más significativo sería ideológico, introduciendo criterios que podrían condicionar el acceso universal a la salud según el origen o arraigo de las personas.

En esencia, el ideal de mercado del PP se vería reforzado por la visión excluyente de la extrema derecha.

Pero el deterioro del sector público no es inevitable; es una decisión política. Las listas de espera no son solo una cifra, son el resultado de un modelo que prefiere pagar a empresas privadas antes que contratar personal estable en nuestros hospitales.

Para revertir esta situación, la única vía es la movilización ciudadana y la participación política. Solo un refuerzo de las opciones de izquierda puede garantizar la reconstrucción de la sanidad pública mediante:

  • El aumento de plantillas estables y la mejora de las condiciones laborales para frenar la fuga de talento.
  • Un blindaje presupuestario que priorice la Atención Primaria y la prevención sobre el parche privado.
  • La recuperación de la gestión directa de los servicios que han sido externalizados.

La sanidad pública se defiende en las calles, pero se garantiza en las urnas. Es el momento de votar para que nuestra salud deje de ser un negocio y vuelva a ser un derecho de todos y todas. No te quedes en casa Sal y Vota

No hay comentarios:

Publicar un comentario

La razón de este blog

“Urna Abierta” nace de una idea muy sencilla que siento muy mía: cuando la gente de izquierdas no vota, otros deciden por nosotras y nosotr...