PP y Vox, dos caras de la misma moneda (3):
Aulas en liquidación
Si el PP perdiera su mayoría absoluta
y necesitara a Vox, no debemos esperar un cambio de rumbo en la gestión
económica de la educación. El pacto no rompería la lógica privatizadora; si
acaso se mantendría bajo un marco más selectivo y excluyente.
La educación en Andalucía atraviesa un
momento crítico. Tras años de gestión de Juanma Moreno Bonilla, el sistema
educativo ha dejado de ser el motor de la igualdad de oportunidades para
convertirse en un escenario de privatización silenciosa. Bajo una
retórica de "libertad de elección", lo que estamos presenciando es el
desmantelamiento progresivo de lo público en favor del beneficio privado.
La política educativa del PP en
Andalucía ha seguido una dirección clara: fortalecer la red concertada y
privada mientras la pública sufre un abandono sistemático. Los datos son
alarmantes:
- Cierre
masivo de unidades:
Se han suprimido más de 2.400 aulas públicas bajo el pretexto de la bajada
de natalidad, una cifra que se espera roce las 3.000 próximamente.
- Blindaje
de la concertada:
Mientras se cierran plazas públicas, la red concertada permanece intacta,
recibiendo más de 1.000 millones de euros, la cifra más alta de nuestra
historia.
- Mercantilización
de la FP y la Universidad:
La FP privada ha crecido un 66% desde 2018, frente a un escaso 29% de la
pública. En el ámbito universitario, Andalucía ha pasado de una a cinco
universidades privadas autorizadas, a menudo con la oposición de los
rectores públicos.
- Inversión
a la cola:
Andalucía sigue estando entre las comunidades con menor inversión
educativa por estudiante (5.665 euros), muy por debajo de la media
estatal.
En definitiva, el modelo actual
desplaza recursos hacia operadores privados, debilitando la oferta pública y
fomentando la segregación escolar.
Los cambios con la llegada de Vox
serían mayoritariamente de carácter formal y retórico, aunque con un tinte más
ideológico y peligroso:
- Legitimación
de la privatización:
Vox apoya fervientemente la colaboración público-privada como solución
"neutral", lo que favorecería el trasvase de fondos a la red
concertada.
- Ofensiva
cultural: La
extrema derecha reclamaría el control de contenidos, combatiendo lo que
llaman "ideología" y atacando programas de igualdad, diversidad
y memoria democrática.
- Acceso
condicionado:
buscarían introducir criterios de "prioridad nacional" que
podrían restringir el acceso a becas o servicios educativos para
colectivos migrantes.
El pacto PP-Vox no es una alternativa,
solo será el acelerador de un modelo que ve el estudio como un privilegio y no
como un derecho.
Está claro que no podemos quedarnos de
brazos cruzados mientras cierran nuestras escuelas. El deterioro de la
educación pública es una decisión política que solo puede revertirse mediante
la participación y el voto para la izquierda.
Es urgente un cambio de rumbo que
blinde la escuela pública como eje del sistema. Necesitamos:
- Reducir
las ratios de
forma real para mejorar la calidad asistencial.
- Aumentar
la financiación por alumno
hasta alcanzar los estándares de las comunidades más avanzadas.
- Frenar
la expansión descontrolada de las privadas, garantizando que el dinero
público se destine exclusivamente a lo que es de todos.
La educación es el futuro de
Andalucía. En las próximas elecciones, vota para recuperar las aulas. Tu
voto es la mejor herramienta contra la privatización. No te quedes en casa: Sal
y Vota

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